Procesos cognitivos sociales del perro. Miklósi Part. I

En 1994 la Universidad Eötvös Loránd de Budapest decidió usar al perro como animal objeto de los estudios cognitivos de los animales. Dicha acción provocó reacciones de todo tipo, ya que hasta la fecha, el perro era considerado un objeto de estudio poco válido debido a su domesticación.

Quince a√Īos despu√©s, los perros, con docenas de provocativos estudios del departamento h√ļngaro y algunos otros, se han convertido con gran rapidez en ‚Äúel‚ÄĚ animal para las investigaciones de cognici√≥n evolutiva.

Este estudio comprende varios puntos y aspectos que no vamos a tratar ahora aquí, tan sólo nos vamos a centrar en lo referente al lobo y al perro.

La mayoría está de acuerdo en que la domesticación ha modificado a los perros de forma dramática, convirtiéndolos en criaturas que ansían estar con otras especies distintas de la propia. Los investigadores suponen que esto sucede porque los humanos han seleccionado a
los perros por su habilidad para socializar y para formar fuertes vínculos con la gente. Esto es así, los experimentos en el laboratorio de Miklósi
han mostrado que en un test de elecci√≥n los cachorros de 4 meses de edad prefieren siempre la compa√Ī√≠a humana a la de un perro. Los lobos j√≥venes no muestran preferencia. ¬ęLa domesticaci√≥n cambi√≥ el cerebro del perro, haci√©ndolo estar m√°s en consonancia con las se√Īales sociales humanas¬Ľ, dice Mikl√≥si.

Para comprobar esa idea, los cient√≠ficos han examinado la manera en que perros y lobos prestan atenci√≥n a las se√Īales humanas de se√Īalar con el dedo, y mantienen el contacto visual con las peronas. (Los lobos salvajes, al igual que muchos mam√≠feros salvajes, son reacios a mantener el contacto visual, tal vez porque en muchas especies sostener la mirada se percibe como una amenaza).

Los estudios previos sobre seguir la se√Īal de un dedo hab√≠an dado resultados variados: En las pruebas originales, los perros demostraron ser mejores que los lobos (y que los chimpanc√©s) siguiendo la indicaci√≥n con un dedo hacia un cubo donde estaban escondidas unas golosinas. Muchos investigadores interpretaron esto como una indicaci√≥n de un componente gen√©tico de esta habilidad, favorecido por la domesticaci√≥n, pero posteriores pruebas han complicado el tema: en otros estudios [realizados por Wynne], utilizando un m√©todo distinto, los lobos superaban a los perros.

Para aclarar la cuesti√≥n sobre lo que pueden hacer los lobos, M√°rta G√°csi, del laboratorio de Mik√≥si y su coautora, criaron lobos grises como si fuesen cachorros de perro, tal y como han publicado en ¬†PLoS ONE. Despu√©s, realizaron pruebas cuidadosamente dise√Īadas para se√Īalar con el dedo, tanto a perros como a lobos de diferentes edades. Result√≥ interesante observar que los lobos de 8 semanas y los de 4,5 a√Īos obten√≠an puntuaciones tan buenas como las de los perros a la hora de seguir la indicaci√≥n con el dedo para se√Īalar comida escondida, pero los lobos de 4 meses fracasaban.

¬ęTen√≠an dificultades y les ganaban; estaban demasiado ocupados haciendo otras cosas¬Ľ, nos dice el coautor Friederike Range de WSC. Adem√°s, a diferencia de los perros j√≥venes, los lobos j√≥venes ten√≠an dificultades para establecer el contacto visual con los humanos.

Experimento con Lobo:

Experimento con Perro

Podemos observar claramente como el lobo intenta por si mismo resolver el problema, mientras que el perro, una vez que no puede resolver el problema, busca la mirada del hombre, ¬Ņsolicita nuestra ayuda?

¬ęEst√°n en distinta v√≠a de desarrollo que los perros¬Ľ, tal vez porque en √ļltima instancia los perros ¬ętienen que vivir en nuestro mundo y obedecer nuestras reglas. Tienen que aprender muchas de las cosas que nuestros ni√Īos aprenden¬Ľ, nos dice Range, y por eso nos corresponde apoyar a nuestros cachorros para que miren a los ojos de sus due√Īos y presten atenci√≥n.

¬ęEl estudio es pan comido¬Ľ, dice Hare, quien sostiene que nos muestra ¬ęuna vez m√°s que los perros y los lobos son diferentes¬Ľ. √Čl y otros sostienen que el estudio revela que los perros nacen preparados y dispuestos para trabajar con las personas, mientras que los lobos tienen que pasar una larga curva de aprendizaje antes de poder aceptar a las criaturas de dos patas como compa√Īeros sociales, pero debido a que los lobos pueden aprender a lo largo de sus vidas a seguir nuestras se√Īales, el estudio tambi√©n nos indica lo dif√≠cil que resulta ¬ędesenredar los factores gen√©ticos de la socializaci√≥n y el adiestramiento¬Ľ, apunta de Waal.

Fuente: Publicado en Science Vol. 325 agosto 2009 (para los que no lo sepan Science es la publicación científica de la American Association for the Advancement of Science (AAAS)

http://www.sciencemag.org/content/325/5944/1062.full


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